Morante de la Puebla abrió por primera vez la Puerta Grande de Albacete tras cortar dos orejas a «Chulo», de Domingo Hernández. Una faena construida desde la dificultad, el conocimiento y la espera.
Albacete esperaba a Morante.

El 12 de septiembre de 2026, la plaza registraba un «No hay billetes» para uno de los carteles destacados de la Feria de la Virgen de los Llanos: Morante de la Puebla, Paco Ureña y Borja Jiménez, ante toros de Domingo Hernández.
Y Morante respondió a la expectación.
«Preferido»: temple sin premio
Su primero, «Preferido», número 13 y 545 kilos, tuvo nobleza y buen embroque, aunque le faltaron fuerza y transmisión.
Morante lo recibió con verónicas de gusto y después administró sus fuerzas con la muleta. Sin exigir. Dejando respirar la embestida.
La faena tuvo limpieza y temple, pero el acero impidió el premio: pinchazo y media estocada.
Ovación.
Quedaba el cuarto.
Vídeo faena «Preferido» Albacente 2026
«Chulo»: Morante construye la embestida
«Chulo», número 47 y 509 kilos, no pareció inicialmente un toro destinado a protagonizar una gran faena.
Salió encogido y llevando las embestidas por dentro.
Morante no se precipitó.
Esperó.
Observó.
Consintió.
Y poco a poco comenzó a enseñarle el camino.
Ahí estuvo una de las claves de la tarde: el toro fue ganando entrega al mismo tiempo que Morante iba ganando terreno.
Primero apareció el dominio.
Después, la inspiración.
Los derechazos adquirieron expresión y los naturales profundidad. La distancia se hizo cada vez más corta y la faena creció desde una dificultad que Morante consiguió transformar.
No había recibido una embestida perfecta.
La había encontrado.

Dominio,inspiración… y la embestida perfecta
De la dificultad a la Puerta Grande
En el tramo final, Morante llevó a «Chulo» hasta terrenos de enorme compromiso.
Albacete ya estaba entregada.
Y esta vez la espada acompañó.
Una gran estocada cerró la faena y los pañuelos aparecieron en los tendidos.
Dos orejas.
Puerta Grande.
Morante de la Puebla salía a hombros de la plaza de Albacete por primera vez.
Video faena «Chulo» Albacete 2026
Albacete supo esperar
Quizá esa palabra explique especialmente bien aquella faena.
Esperar.
Esperar a que «Chulo» mostrara sus posibilidades. Esperar la embestida. Entender sus tiempos antes de intentar transformarlos.
Morante no esperó simplemente a que apareciera el arte.
Fue a buscarlo.
Y cuando lo encontró, Albacete lo reconoció.
Hay tardes que quedan en las estadísticas.
Y otras que encuentran su sitio en la memoria.
La del 12 de septiembre de 2026 tuvo las dos cosas.
MORANTIER’S
El Arte No Se Explica, Se Espera.

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